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Autor: Mitta Perú
Lectura: 3min
Fecha: 28/11/2025
Cuando nuestra empresa necesita renovar o ampliar su flota vehicular, nos enfrentamos a un dilema financiero crucial: ¿comprar, financiar o alquilar? En el mercado actual, la diferencia entre leasing y renting define la estrategia que seguiremos para la adquisición de activos. Ambas son herramientas poderosas para financiar la movilidad, pero funcionan bajo principios contables, legales y operativos completamente opuestos.
Como líderes y gestores de negocio, es nuestro deber comprender a fondo las características del renting y leasing para tomar la decisión más eficiente, proteger nuestro capital de trabajo y asegurar la predictibilidad de nuestros costos.
Esta guía está diseñada para ayudarte a distinguir estos dos modelos y determinar cuál se alinea mejor con los objetivos de crecimiento y gestión financiera de nuestra organización.
El renting es, en esencia, un servicio integral de alquiler operativo a largo plazo. Mediante este contrato, tu empresa obtiene el derecho de uso de un vehículo (o una flota completa) durante un periodo de tiempo determinado (generalmente de 1 a 5 años) a cambio del pago de una cuota mensual fija.
La clave del renting es que la cuota incluye una vasta gama de servicios adicionales que la empresa de renting se encarga de gestionar. Esto transforma una inversión de capital (compra) en un gasto operativo (alquiler), lo que facilita la planificación presupuestaria y libera de la compleja administración de la flota.
El renting es una solución estratégica porque maximiza la eficiencia y minimiza las preocupaciones operativas:
El leasing (o arrendamiento financiero) es una herramienta de financiación. Si bien también pagamos cuotas mensuales por el uso del vehículo, la naturaleza de la operación es completamente diferente. El leasing se asemeja más a un crédito, pues está diseñado con la intención de que, al finalizar el contrato, nuestra empresa adquiera la propiedad del activo.
La clave del leasing es que se registra como un activo y un pasivo en nuestro balance. A diferencia del renting, el costo de los servicios y el mantenimiento no están incluidos en la cuota base, sino que debemos gestionarlos nosotros mismos.
El leasing es una potente estrategia de inversión y optimización fiscal:
Entender las características del renting y leasing y las sutilezas de la diferencia entre leasing y renting es vital para una gestión financiera estratégica. Ambas modalidades se distinguen claramente en el cuadro de diferencias entre leasing y renting, especialmente en su impacto contable y fiscal.
| Característica | Renting (Arrendamiento Operativo) | Leasing (Arrendamiento Financiero) |
| Propiedad del Activo | De la empresa de renting (nosotros). | Del banco/financiera. El cliente tiene opción de compra. |
| Gasto Incluido | Cuota «Todo Incluido» (mantenimiento, seguro, SOAT, impuestos). | Solo el financiamiento de la compra. Mantenimiento y seguro corren por cuenta del cliente. |
| Impacto Contable | Gasto Operativo (Alquiler). Va al Estado de Resultados. No es deuda. | Activo Fijo y Pasivo (Deuda). Va al Balance General. |
| Duración | Generalmente de corto a mediano plazo (1 a 5 años). | Mediano a largo plazo (3 a 7 años). |
| Objetivo Final | Uso, servicio, y renovación constante de la flota. | Adquisición, propiedad del activo y beneficios fiscales por depreciación. |
| Riesgo de Depreciación | Asumido por la empresa de renting. | Asumido por el cliente. |
La elección entre renting y leasing dependerá de nuestro objetivo final y nuestro perfil fiscal.
El renting es más adecuado para quienes ven el vehículo como un servicio y el leasing para quienes lo ven como una inversión patrimonial que requiere un servicio leasing asociado.
Esta es una pregunta que no tiene una respuesta simple. La cuota mensual del renting es más alta que la cuota de amortización pura del leasing, porque la cuota de renting ya incluye el seguro, los impuestos y los mantenimientos. Al final del contrato, el renting suele ser más económico si consideramos el costo total de propiedad, ya que elimina el costo de la depreciación y los gastos imprevistos de mantenimiento.
Sí, esta es una de las características fundamentales del renting. La cuota mensual incluye el mantenimiento de vehículos preventivo y correctivo por uso normal, además del seguro vehicular, el SOAT y los impuestos. Esto garantiza la máxima operatividad sin que nuestra empresa tenga que destinar recursos a la gestión de talleres y seguros.
Para una empresa pequeña que necesita proteger su capital de trabajo y evitar la descapitalización, el renting suele ser la mejor opción. No requiere una gran cuota inicial y permite una planificación de costos muy clara, ya que transforma los gastos variables de mantenimiento en una cuota fija y predecible. El leasing es útil si la PYME tiene utilidades altas y necesita maximizar sus beneficios tributarios.
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